miércoles, 20 de marzo de 2019

Brownie Selva Negra (71º Desafío en la cocina)

Buenos días a todos!

Hoy vengo muy contenta, porque voy a compartir con todos vosotros una delicia de postre, creo que es uno de los postres que más me han gustado de todos los que he cocinado, sin lugar a dudas. Todo gracias al Desafío en la Cocina y a Carolina, que es nuestra desafiadora de este mes, que nos ha propuesto "Postres Selva Negra", con el único requisito de que éstos lleven los tres ingredientes básicos de esta deliciosa tarta: nata, chocolate y cerezas, o mermelada de cerezas. Si queréis ver el resto de propuestas de mis compañeros, sólo tenéis que hacer clic aquí.



Yo le he dado muchas vueltas a la cabeza, pensando en qué podía hacer, ya que tengo publicada hace un tiempo la clásica tarta Selva Negra, la cual os animo a elaborar en una ocasión especial, ya que es espectacular y no tiene nada que ver con lo que nos venden habitualmente como Selva Negra. A lo que iba, que después de darle muchas vueltas, he optado por hacer una base de brownie con una mousse de cerezas, la cual iba a hacer con cerezas naturales pero ha sido imposible encontrarlas en estas fechas. El brownie es súper jugoso, con una textura perfecta, y con un sabor a chocolate intenso, no os miento si os digo que probablemente sea el mejor brownie que he probado. Y la mousse es suave, con un delicado sabor a cereza, potenciado con la mermelada que la decora. El resultado os aseguro que es espectacular, sin lugar a dudas. 



Antes de pasar con la receta, quiero contaros un poco de la historia de esta famosa tarta. Vamos a partir de la base que como dice mi amiga Cristina, que vive en Alemania desde hace años, este país tiene una repostería y pastelería prácticamente desconocida que son espectaculares. Es una tarta típica de la zona de Baden, que consiste en capas de bizcocho de chocolate embebido en kirsch (un licor producido por la destilación de una especie de cerezas silvestres de la Selva Negra alemana), intercaladas con nata y mermelada de cerezas, y cubierta por crema chantilly y virutas de chocolate. Su nombre en alemnás significa "torta de cerezas de la Selva Negra" (Schwarzwälder Kirschtort).

Ingredientes
  • Para el brownie:
    • 200 gr. de chocolate para postres
    • 200 gr. de mantequilla
    • 250 gr. de azúcar
    • 5 huevos M (los míos eran pequeños, eran caseros)
    • 130 gr. de harina
    • 1 cucharadita de levadura química
    • 1 pellizco de sal
    • 20 gr. de cacao puro en polvo
  • Para la mousse de cerezas:
    • 500 ml. de nata para montar mínimo 35% de M.G.
    • 200 gr. de mermelada de cerezas
    • 4 cucharadas sopera de azúcar glass
    • 1 cucharada sopera de queso crema

Elaboración con Thermomix:
  • Vamos a empezar con el brownie. Para ello, ponemos el horno a precalentar a 175º con calor arriba y abajo sin ventilador. Troceamos el chocolate y lo rallamos 15 segundos a velocidad progresiva 5-10. Vertemos en un bol amplio junto con la mantequilla y vamos fundiendo en el microondas con golpes de calor de 30-40 segundos. Reservamos.
  • Batimos el azúcar, los huevos y la sal durante 5 minutos a velocidad 3,5 con la mariposa puesta en las cuchillas.
  • Añadimos la mezcla de chocolate y mantequilla y mezclamos 10 segundos a velocidad 2,5.
  • Por último, tamizamos la harina, la levadura y el cacao y mezlcamos 10 segundos a velocidad 2. Vertemos en un molde desmoldable forrado con papel de hornear y horneamos a altura media unos 25 minutos, hasta que al pinchar con una brocheta, salga manchada, pero no líquido. Dejamos enfriar totalmente y conservamos a temperatura ambiente. 
  • Para elaborar la mousse, vamos a triturar la mermelada de cerezas 10 segundos a velocidad 6.
  • Pasamos por un colador para quitar las pieles que pueda tener, y obtener una mermelada muy fina. 
  • En el bol de la batidora de varillas vertemos la nata bien fría, 4 cucharadas de mermelada de cerezas, el azúcar y el queso, y montamos a velocidad fuerte hasta que esté bien firme.
  • Para el montaje, cortamos porciones de brownie con un cortapastas, vertemos la mousse en una manga pastelera y la colocamos sobre el brownie, y decoramos con un poco del restante de la mermelada, en mi caso con una jeringuilla. 


Elaboración tradicional:
  • Vamos a empezar con el brownie. Para ello, ponemos el horno a precalentar a 175º con calor arriba y abajo sin ventilador. Troceamos el chocolate y lo vertemos en un bol amplio junto con la mantequilla y vamos fundiendo en el microondas con golpes de calor de 30-40 segundos. Reservamos. 
  • Batimos el azúcar, los huevos y la sal con una varilla, eléctrica o manual, hasta que los huevos blanqueen y espumen ligeramente.
  • Añadimos la mezcla de chocolate y mantequilla y mezclamos con movimientos envolventes hasta que esté bien integrado. Si es con el robot pondremos el accesorio de la pala, si es a mano, utilizaremos una espátula de silicona.
  • Por último, tamizamos la harina, la levadura y el cacao y mezclamos hasta que esté bien integrado.
  • Vertemos en un molde desmoldable forrado con papel de hornear y horneamos a altura media unos 25 minutos, hasta que al pinchar con una brocheta, salga manchada, pero no líquido. Dejamos enfriar totalmente y conservamos a temperatura ambiente. 
  • Para elaborar la mousse, vamos a triturar la mermelada de cerezas con ayuda de la batidora, a velocidad fuerte.
  • Pasamos por un colador para quitar las pieles que pueda tener, y obtener una mermelada muy fina. 
  • En el bol de la batidora de varillas vertemos la nata bien fría, 4 cucharadas de mermelada de cerezas, el azúcar y el queso, y montamos a velocidad fuerte hasta que esté bien firme. 
  • Para el montaje, cortamos porciones de brownie con un cortapastas, vertemos la mousse en una manga pastelera y la colocamos sobre el brownie, y decoramos con un poco del restante de la mermelada, en mi caso con una jeringuilla. 

miércoles, 13 de marzo de 2019

Risotto al pesto

Buenos días,

Hoy os traigo un plato delicioso con el que sorprender a tus comensales. En casa nos gusta mucho la salsa pesto, la he utilizado en pasta, focaccia... pero nunca en un arroz y, la verdad, el resultado ha sido fantástico. Yo siempre tengo un problemilla con el arroz, y es que me cuesta mucho encontrar una forma de prepararloque no sean las típicas de paella (ya sea de carne, verduras o pescado), arroz a la cubana, etc. Los risottos me gustan mucho, pero siempre me dan un poco de miedo porque me da la sensación de que el arroz fácilmente puede quedar pastoso, pero no es así, al menos en este caso, os lo aseguro. 



El origen de la salsa pesto se encuentra en la Liguria italiana, una región situada al noroccidente de Italia, cuya capital es Génova. Se elabora originalmente a base de albahaca, parmesano, ajo, piñones, aceite de oliva y en ocasiones, queso pecorino. La palabra pesto viene del vocablo genovés pestare, que quiere decir moler o machacar en un mortero. Yo normalmente hago una versión más personalizada y económica, ya que los piñones suelen tener un precio bastante alto. Sustituyo los piñones por nueces,  y no suelo agregarle ajo, ya que me parece que le d un sabor demasiado fuerte.



Ingredientes (2 raciones generosas):

  • Para el pesto:
    • 20 gr. de albahaca fresca
    • 40 gr. de nueces
    • 40 gr. de parmesano rallado
    • 50 ml. de aceite de oliva virgen extra
  • Para el risotto:
    • La salsa pesto
    • 200 gr. de arroz arborio, especial para risottos (en mi caso, un vaso de los de agua)
    • 1/2 vaso de vino blanco
    • 2 cucharaditas de queso crema, tipo Philadephia
    • 3 partes de agua o caldo caliente por una de arroz (en mi caso, 3 vasos de tamaño de agua)
    • Pizca de sal
Elaboración:
  • En primer lugar, vamos a realizar el pesto. Si tenéis Thermomix lo podéis hacer en ella. Si no, con una picadora es más que suficiente. Lavamos la albahaca y le quitamos el tallo, utilizaremos sólamente las hojas. Echamos en el vaso todos los ingredientes y programamos 10 segundos a velocidad 5. Bajamos con la espátula los ingredientes hacia el fondo del vasoy volvemos a programas otros 10 segundos a la misma velocidad. Si lo elaboramos en picadora, los tiempos son prácticamente los mismos a potencia alta. Reservamos el pesto. 

  • Comenzamos calentando el caldo o el agua en un cazo, y el arroz en una sartén sin aceite, un par de minutos a fuego alto. 
  • Agregamos el vino a la sartén con el arroz y dejamos que se evapore el alcohol. 
  • Seguido, añadimos el pesto y removemos hasta mezclar bien con el arroz. 
  • Poco a poco, vamos añadiendo el caldo con un cazo. Vamos removiendo con una espátula de madera, y no añadiremos el siguiente cazo de agua hasta que no haya absorbido el anterior casi en su totalidad. Corregimos de sal. El secreto de un buen risotto, y esa textura melosa es remover constantemente el arroz. 

  • Cuando esté prácticamente cocinado, al final de la cocción, agregaremos el queso crema e  integraremos bien. 
  • Servimos, y disfrutamos... ¡que aproveche!

martes, 5 de marzo de 2019

Hamburguesas de pollo de corral

Buenos días

Hoy os traigo unas deliciosas y sanas hamburguesas de pollo de corral, 100% caseras. El otro día, pensando en una cena ligera y nutritiva, me puse a mirar en el súper las hamburguesas que venden ya elaboradas, y al ver los ingredientes y los aditivos que tenían, me decidí por hacerlas yo misma, mucho más sabrosas y más sanas, y dicho sea de paso, prácticamente igual de precio. Así que compré un par de pechugas de pollo de corral y me puse manos a la obra. 



La receta la he adaptado un poco de los típicos filetes rusos que todos conocemos, y la verdad es que el resultado es muchísimo mejor que la que venden ya elaboradas, sin comparación. La única pega es que tienes que picar tú la carne en casa porque en las carnicerías normalmente no venden carne de pollo picada. Yo he utilizado la Thermomix, pero al no ser demasiada cantidad, puedes utilizar una picadora, si tienes en casa. 


Ingredientes (6 hamburguesas):

  • 400 gr. de pechuga de pollo de corral
  • 1 huevo casero (más o menos de tamaño M)
  • 1/4 de cebolla pequeña en trozos
  • Pimienta blanca
  • 2 cucharadas soperas rasas de pan rallado con ajo y perejil (yo lo rallo en casa con sobras de pan duro pero si utilizas pan rallado normal, puedes añadir a la mezcla un poco de ajo en polvo y perejil picado)
  • Sal
  • Un chorrito de aceite de oliva Virgen Extra (para freír)
Elaboración:
  • Troceamos la pechuga en tacos de unos 3 cm y vertemos en el vaso de la Thermomix junto con los demás ingredientes (exceptuando el aceite). 
  • Programamos 12 segundos a velocidad 6
  • Cortamos cuadrados de papel de hornear y colocamos un aro de emplatar sobre él. Con ayuda de una cucharita, vamos echando la mezcla de carne y aplastándola, hasta obtener una hamburguesa del grosor deseado. 

  • Reservamos en un tupper hermético en la nevera hasta la hora de freír en una plancha con una cucharadita de aceite de oliva virgen. Si hay niños en casa, podéis hacer minihamburguesitas, como las de la derecha de la foto.
  • En mi caso, yo las he acompañado de tomates cherry aliñados con sal, aceite, oréganos y albahaca y una lonchita de queso de la tierruca. ¡Que aproveche!

miércoles, 27 de febrero de 2019

Berlinesas

Buenos días,

Ya está aquí el Carnaval, así que hoy os propongo un dulce típico de estas fechas, unas berlinesas. Típicas de Alemania, se preparan en estas fechas o en Fin de año. Son un dulce frito relleno de crema o de mermelada, con una textura similar a los conocidos donuts. 



Cuenta la leyenda que estos dulces bollos tienen su origen en el siglo XVIII, cuando un pastelero quería formar parte del ejército de Federico el Grande. Fue rechazado por problemas de salud y fue nombrado panadero del regimiento. Como muestra de agradecimiento al rey, creó los berliner en forma de bola de cañón, y como no podía hornearlos al aire libre, ya que no disponía de horno, los freía en sartenes. 



Ingredientes:

  • 180 gr. de leche entera templada
  • 60 gr. de azúcar
  • 12 gr. de levadura fresca
  • 1 huevo L
  • 85 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 pizca de sal
  • 400 gr. de harina de fuerza
  • Aceite vegetal para freír (yo utilicé de girasol)
  • Mermelada de fresa
  • Azúcar glas para espolvorear
Elaboración:
  • En primer lugar, mezclamos el azúcar y la levadura con la leche templada y dejamos reposar 5-10 minutos
  • Añadimos el huevo, la mantequilla y la sal y mezclamos con las varilla del robot de cocina. No importa que la mantequilla no se deshaga del todo, luego se integrará con el resto de la masa. 
  • Agregamos la mitad de la masa y mezclamos con el gancho hasta que esté bien integrada. 
  • Agregamos el resto de la harina y amasamos 5 minutos más, hasta obtener una masa húmeda y un poco pegajosa. Colocamos en un bol engrasado ligeramente y con las manos enaceitadas, formamos un bola. Dejamos reposar tapado con un trapo en un lugar templado y sin corrientes durante una hora y media, hasta que haya doblado su volumen. 

  • Amasamos un minuto más a mano para desgasificar la masa, siempre con las manos enaceitadas. Estiramos con el rodillo hasta obtener una plancha de un centímetro de grosor aproximadamente y cortamos círculos con ayuda de un cortapasatas o un vaso. 

  • Colocamos en la bandeja del horno, que habremos cubierto previamente con papel de horno, bien separados porque crecerán bastante. 

  • Dejamos reposar una hora tapados con un trapo en lugar cálido y sin corrientes. 
  • Calentamos el aceite en una sartén, y cuando esté bien caliente, freímos con mucho cuidado, ayudándonos de una espátula. Yo en un minuto por cada lado las tenía listas. 

  • Escurrimos sobre papel de cocina el exceso de aceite.

  • Con ayuda de una jeringuilla de repostería, rellenamos con la mermelada por un lateral. 

  • Espolvoreamos con abundante azúcar glas. 
  • ¡Listos para una merienda de Carnaval!

viernes, 22 de febrero de 2019

Cheesecake de frutos rojos

Buenos días,

¿No sabes qué hacer de postre este fin de semana? Si te pasa como a mí y eres fan de las cheesecake hechas al horno, créeme, sin duda ésta es tu tarta. La tengo pendiente desde hace 3 semanas, y me moría por publicarla, pero he sido buena y he esperado hasta hoy, para publicarla como parte del "Reto Tus Recetas". Su elaboración fue una casualidad, fruto de un antojo repentino por comer tarta de queso, pero al horno, no me valía las elaboradas en frío (antojos de embarazada...) y pensé que si en vez de acompañarla con una mermelada de fresa o frutos rojos como habitualmente acostumbramos le metía los frutos rojos directamente en su elaboración tenía que estar tremendamente buena...




El resultado fue tremendamente bueno, como yo esperaba. Todos los que la probamos coincidimos en que estaba muy, muy buena, con un sabor suave a frutos rojos, sin perder de vista el aroma y la textura de un auténtico cheesecake. Os dejo la receta, por si os animáis a hacerla, yo os lo recomiendo sin dudarlo. 







Ingredientes: 

  • Para la base:
    • 3/4 de paquete de galletas tipo Digestive
    • 50 gr. de mantequilla
  • Para el cheesecake:
    • 200 gr. de frutos rojos congelados
    • 150 gr. de azúcar
    • 125 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
    • 600 gr. de queso crema
    • 3 huevos M
    • 30 gr. de harina
    • 30 gr. de nata para montar
Elaboración con Thermomix:
  • Para elaborar la base, cortamos la mantequilla en trozos pequeños y fundimos durante 3 minutos a 40º, velocidad 1.
  • Añadimos las galletas y trituramos junto con la mantequilla durante 30 segundos a velocidad 5. 
  • Vertemos sobre un molde desmontable, con la base y los laterales forrados con papel de horno. Para ello, untaremos las paredes del molde con mantequilla y pegaremos el papel. Presionamos la mezcla de galletas y mantequilla hasta que esté bien compacta. Reservamos. 
  • Ponemos a precalentar el horno a 260º, calor arriba y abajo sin ventilador. Para el cheesecake, trituramos los frutos rojos durante 20 segundos a velocidad progresiva 5-10.
     
  • Agregamos el azúcar y programamos otros 10 segundos a velocidad 10. 
  • Seguidamente la mantequilla cortada en cubitos, 2 minutos a velocidad 2,5.
     
  • Echamos el queso y programamos 2 minutos a velocidad 4. 
  • Ahora añadimos los huevos y programamos 20 segundos a velocidad 4. 
  • Por último, añadimos la harina y la nata y mezclamos 20 segundos a velocidad 3. 
  • Vertemos la mezcla sobre el molde con la base de galletas. Horneamos en primer lugar durante 10 minutos a 260º, y en segundo lugar, durante 1 hora y cuarto a 100º, hasta que esté cuajada, lo sabremos pinchándola con un cuchillo, y éste salga limpio. Dejamos enfriar un par de horas y guardamos en el frigorífico mínimo 4-5 horas.
  • Sólo nos queda deleitar nuestro paladar con esta delicia. 

Elaboración tradicional:
  • Para elaborar la base, cortamos la mantequilla en trozos pequeños y fundimos en el microondas.
  • Trituramos las galletas con ayuda de una picadora y mezclamos en un bol amplio con la mantequilla. 
  • Vertemos sobre un molde desmontable, con la base y los laterales forrados con papel de horno. Para ello, untaremos las paredes del molde con mantequilla y pegaremos el papel. Presionamos la mezcla de galletas y mantequilla hasta que esté bien compacta. Reservamos. 
  • Ponemos a precalentar el horno a 260º, calor arriba y abajo sin ventilador. Para el cheesecake, trituramos los frutos rojos con ayuda de una picadora o de la batidora hasta obtener un puré. Si utilizáis picadora mejor que estén semidescongelados, y con la batidora totalmente descongelados. Reservamos.
  • Con ayuda de una batidora de varillas, mezclamos el queso con la mantequilla hasta obtener una mezcla homogénea, durante unos 3 minutos aproximadamente. 
  • Agregamos el azúcar y volvemos a mezclar unos segundos. 
  • Ahora añadimos los huevos y seguimos batiendo.
  •  Añadimos la harina y la nata y mezclamos unos segundos.
  • Por último, agregamos el puré de frutos rojos y mezclamos con movimientos envolventes hasta obtener una mezcla homogénea. 
  • Vertemos la mezcla sobre el molde con la base de galletas. Horneamos en primer lugar durante 10 minutos a 260º, y en segundo lugar, durante 1 hora y cuarto a 100º, hasta que esté cuajada, lo sabremos pinchándola con un cuchillo, y éste salga limpio. Dejamos enfriar un par de horas y guardamos en el frigorífico mínimo 4-5 horas.
  • Sólo nos queda deleitar nuestro paladar con esta delicia. 

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